En Tokio

Yo Montaña en unos días se mostrará en Tokio, gracias a la gestoría de The Printosaurius en Japón y de Almáciga Gestoría Artística desde Guanajuato.

Coexistiendo con la Incertidumbre – Proyección de 14 Cortometrajes de Artistas de habla hispana

Cartel de 1903Space

A principios de 2020, debido al surgimiento de la nueva epidemia del corona, todas las partes del mundo se bloquearon y las personas tuvieron que aislarse en el hogar para detener la propagación del virus. Este evento repentino nos ha obligado a observarnos a nosotras mismas y a este mundo cerrado en forma aislada. La curadora Elizabeth Ross en México ha recopilado respuestas y reflexiones sobre la pandemia en su comienzo, reuniendo a artistas de todo el mundo para compartir sus experiencias, miedos, esperanzas e incertidumbres a través de breves videoclips.

El proyecto CONTINGENCIA reúne los trabajos en video de 14 artistas hispanohablantes de diferentes países y regiones entre abril y mayo de 2020, comenzando con una mexicana atrapada en el desierto de Abu Dhabi. Esta serie de cortometrajes pinta una imagen de nuestra experiencia compartida durante esta epidemia. Las creadoras de videos no son solo artistas, maestras, curadoras, sino también madres. Tienen diversos antecedentes profesionales en pintura, moda, escultura, escenografía, artes escénicas, agricultura y planificación comunitaria, y sus diversas perspectivas también se reflejan en sus obras.

Dos años después del brote, finalmente podemos revisar diferentes historias de diferentes partes del mundo a principios de 2020 en el mismo tiempo y espacio a través de proyecciones. Además de la proyección de las películas, también se invitó especialmente a Citlalli Rodríguez, investigadora de comercio internacional, comunicadora intercultural y amante del arte de México, para participar en la discusión de este evento como invitada.

Presentan:

Elizabeth Ross es una artista independiente y curadora mexicana. Ha sido pionera en los procesos culturales de la sociedad en México y España, involucrando arte, investigación y curaduría. La primera etapa de la carrera artística de Ross transcurrió en el campo de la escultura en cerámica, y en 1990 realizó su primera exposición individual. Su trabajo ha sido exhibido en varios países en América, Europa, Asia y Australia. Fundó el Festival de Videoarte de Mujeres Chinas en México, presentando el arte chino a audiencias latinoamericanas y comisarió exposiciones sobre artistas chinas contemporáneas en México, Costa Rica y España. Es fundadora de 5célula arte y comunidad y miembro honorario del SNCA (Sistema Nacional de Creadores de Arte Mexicano).

Zhang Ting

MFA, Instituto de Arte de Maryland, EE. UU.;

Maestría en Artes, Academia de Bellas Artes, Universidad de Tsinghua;

Docente en el Departamento de Arte de Nuevos Medios, Escuela de Bellas Artes, Universidad de Artes de Yunnan.

Citlallli Rodríguez

Nacida en Guadalajara, Jalisco, México.

Investigadora de comercio internacional y amante del arte.

Vine a China en 2018 con el propósito de aprender el idioma y la cultura, y ahora vivo en Kunming.

Publicado en chino en https://mp.weixin.qq.com/s/12OaTix7GNX5T4eI4cqJuA

una entre vista

Hace algunos años un querido amigo poeta me hizo algunas preguntas para un blog que estaba armando. Yo, hablando de poeta a poeta, se las respondí así:

1.- ¿Quién es Elizabeth Ross? (Esta pregunta tiene el sentido de ser una especie de carta de presentación)

Si te contesto tal cual, elizabeth ross es un mito. Un mito que se ha creado a base de tierra, sueños, locura, oficio, necedad, necesidad y una mirada que va más allá de la niebla. 

elizabeth ross es artista, o sea, alguien que toma su vida como constante acto creativo mas no por eso espectacular. Es magnética, atrae y rechaza. Es una bruja viajera, que se sabe perteneciente no a un lugar visible y cotidiano sino al multiverso de lo otro. Y es también una mujer que tijera en mano corta las cabezas de sus monos borrachos mientras camina hacia sí misma.

2.- ¿De donde nace en ti la necesidad de crear?

¿De dónde? ¿A tres dedos del ombligo? ¿Del tercer ojo? ¿Del ventrículo izquierdo? ¿De la dimensión onírica? ¿De la poesía que me habita? O de toda el agua de mis células, que tal vez recuerda que es la sopa primigenia.

3.- ¿Cómo se han venido dando tus distintas facetas y a que responden?

Las facetas no se dan, están, mas se miran según las ilumine el sol o la luz de luna. Responden precisamente a la incidencia de los impulsos fotónicos que reciben día a noche. A las temperaturas, los paisajes, los humores. Y aclaro: nací faceteada, no me hice.

4.- En el aspecto artístico ¿qué te falta por hacer que aún no hayas logrado?

Lo que todavía no se me ocurre.

7.- De las diversas facetas que has explorado ¿cuál te gusta más y porqué y cuál te gustaría desarrollar más y porqué?

La vida es constante aprendizaje. Famous last words, que se olvidan todo el tiempo para pretender que se está en el más allá. Todo lo pasado alimenta lo futuro a través de ejercer el presente….¿se llama devenir? El caso es que lo que quiero seguir desarrollando es el diamante completo.

Pilón

Tu escritor o escritora de cabecera. . . cambian, como cambia la luz según las nubes y las horas. Ahora mismo es Amadís Ross, con su novela OGO, que literalmente me tiene viajando por infinidad de mundos.

Tu sueño despierta. . . soy utópica…

Palabra favorita… palabra

Nunca debes olvidar que. . .tu vida depende de la Vida

2007

Y elizabeth ross en ese entonces.

Es que la mitología es pasión

Mayo es Beltaine

No le cuentes al cura de nuestro compromiso
Porque lo va a llamar pecado
Ya que hemos estado en el bosque toda la noche
¡Conjurando al Verano!

Rudyard Kipling

Es Mayo, Es Mayo!
¡El sensual mes de Mayo…!
esos tenebrosos votos que todos hacen
y que todos rompen.
¡Todo mundo comete errores divinos
en el sensual mes de Mayo!
Lerner y Lowe

Hay cuatro grandes festivales de fuego en el año pagano (entendiendo como pagano todo lo que no es cristiano y que se extiende por los tiempos y los espacios). Los dos mayores son Samhain, conocido como Halloween -el principio del invierno- y Beltaine, Beltane o Día de Mayo –el principio del verano. En la antigüedad el año era dividido en dos partes, la de luz y la de oscuridad, y estas fechas, siendo opuestas en la Rueda del Año, son su inicio.

El Día de Mayo -May Day- está en el punto medio entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano e inicia el quinto mes del calendario moderno. Este mes es nombrado así en honor de Maia, originalmente una ninfa griega de las montañas, que después se identifica con la más hermosa de las Pléyades, o Siete Hermanas, quien es madre de Hermes, a quien se le consideraba jefe de los sueños, guardián de las puertas, mensajero de los dioses e hijo de Zeus. Ahora, en mayo, la Diosa representa a la tierra y el Joven Dios le expresa su amor.

El nombre celta Beltaine es la anglización del gaélico irlandés Bealtaine y del gaélico escocés Bealtuinn. Ambas palabras se derivan de tene, fuego, y bel que significa brillante, raíz que le da nombre al dios solar de la luz Bel, Beli y el gálico Belenus, y que tiene sus orígenes en el sumerio Baal, consorte de Astarté. También es el Bale tene o Bale Fire, el fuego sagrado que se enciende sobre las colinas y representa al sol en la tierra.

Otros nombres de esta celebración incluyen Cetsamhain (opuesto a Samhain), Cyntefun en galés, Roodmas o día la Santa Cruz, que es el nombre impuesto por la iglesia medieval para atraer a la gente hacia el crucifijo (la cruz, que era un instrumento de muerte romano) y alejarlos del Palo De Mayo (el lingham pagano, que es símbolo de la vida), y es también la nórdica Walpurgisnacht, Fjolkunnigkona Dagr o Noche de las Brujas, el Día de Tana en Italia y la Floralia romana. Esta celebración, como todas las demás de la rueda, es herencia de los viejos tiempos neolíticos que siguen el ciclo agrícola y refleja el paso del sol por los cielos. En otro nivel, la mitología de la Rueda describe la relación amorosa entre Diosa y Astado, el Dios que es su hijo y consorte.

Según el investigador pagano Mike Nichols, debido a los cambios calendáricos, se puede decir que la fecha tradicional no es la misma que la fecha astrológica, ya que, como toda fecha determinada astronómicamente, puede variar uno o dos días dependiendo del año. Se puede calcular con base en el día en que el sol está a 15 grados de Tauro, lo que significa que Beltaine puede ser celebrado desde la noche del 30 hasta el 5 de mayo.

Esta fecha es considerada un Punto de poder en el Zodiaco, siendo su símbolo el Toro, una de las figuras tetramorfas representadas las cartas de El Mundo y La Rueda de la Fortuna del Tarot y que los astrólogos reconocen como los cuatro signos fijos: Tauro, Leo, Escorpión y Acuario, que curiosamente se alinean con los cuatro Grandes Sabbats o Festivales Ígneos.
Del primero al tres de mayo, según los lugares en la actualidad, se da esta festividad, sincretizada o no. Los mazahuas del estado de México celebran el tres de mayo con una peregrinación hasta el santuario de un Cristo negro en Valle de Bravo, y al llegar a la iglesia, las muchachas, vestidas de blanco y con guirnaldas de flores, danzaban en espiral durante varias horas. Los romanos celebran a Flora, divinidad de las flores y hermana gemela de Fauno o Pan, el dios de las criaturas salvajes, donde se honra a la Naturaleza en plena floración, con una licencia erótica, honorable y gozosa, en donde se obsequiaba a los celebrantes con medallones mostrando varias posiciones sexuales y diversas semillas eran lanzadas hacia la multitud para denotar la fecundidad, (Nigel Pennick). Flora es la doncella floreciente que encarna a la naturaleza y su nombre se ha convertido en designación para todo el reino vegetal. Es una diosa de poderes. Ella le da encanto a la juventud, aroma al vino, dulzura a la miel y fragancia a las flores. Es la Señora del Placer.

Otras festividades romanas que se empalman con la Floralia son las que se ofrecían a Magna Mater y Bona Dea. Bona Dea, la Buena Diosa, es honrada el 3 y el 4 de mayo. El espino, que es su árbol sagrado, cuyo nombre en latín es arbor cupiditanis –el árbol del deseo y cuyas flores, según Robert Graves, tienen para muchos hombres un fuerte aroma de sexualidad femenina, y en Turquía se utiliza una rama florida como símbolo erótico, es adornado con listones y girones de colores dondequiera que marque un sitio de poder.
Beltaine celebra una vez más la transformación. La Diosa se transforma de Doncella en Madre, y la tierra de improductiva en fértil. Es la celebración de la fertilidad por excelencia: en la tierra, en los animales, las florecientes plantas, se hace más que evidente el misterio de la sexualidad.

En efecto, Beltaine celebra principalmente la sexualidad.

Coronada con guirnaldas verdes y coronas de flores para participar en los ritos del Matrimonio Sagrado que simboliza la unión de la Diosa con El Astado, la gente presenciaba primero el encendido de los grandes fuegos por 9 hombres, usualmente con madera de roble, y los saltaban como símbolo de entrega y buena fortuna, y como petición por la seguridad de sus sembrados. También entre dos fuegos, se pasaba al ganado para bendecirlo con esta energía de vida. Esto sucede en la víspera, la noche del 30 de abril. La primera descripción de los fuegos de Beltaine la hace Julio César.

Hay un viejo poema escocés que instruye que para encender un Bale Fire:

Escoge el sauce de los arroyos,
Escoge el avellano de las rocas,
Escoge el aliso de los pantanos,
Escoge el abedul de las cascadas,
Escoge el fresno de la sombra,
Escoge el olmo junto al río,
Escoge el roble del sol.

Árboles sagrados para un fuego sagrado. Después de todo, el fuego es el milagro de la energía del sol concentrada en el tiempo de la madera que lo produce.

Cuando los Druidas encendían estos fuegos en las cimas de las colinas, realizaban un verdadero acto de magia al traer al sol a la tierra. Una vez más, los fuegos de los hogares eran extinguidos para volver a ser encendidos a partir de estos fuegos que proclamaban el triunfo de la luz sobre la oscuridad del medio año que quedó atrás.

El fuego de Beltane en Edimburgo

En la actualidad existe un movimiento muy fuerte para reinstaurar los viejos rituales que manifiesta una necesidad de pertenencia a una tradición ancestral. En Escocia, por ejemplo, la Sociedad del Fuego de Beltane lleva a cabo cada noche del 30 de abril, el ritual del Fuego Sagrado en la colina de Carlton, en Edimburgo, desde 1980, con una asistencia de gente que recuperan su orgullo celta o picto y, por lo tanto, su paganismo.

Después de las danzas y saltos alrededor del fuego, del festín mientras llega la noche, se forman parejas que se internan en los bosques para celebrar la vida y el sexo. La Diosa encarna en cada una de las mujeres, de todas las edades, que se unen al Astado que vibra en cada uno de los hombres y el Matrimonio Sagrado se consuma –trayendo el gozo y el placer a toda la tierra. Una noche en que, según Janet y Stewart Farrar, era para una sexualidad y fertilidad humana sin vergüenza.

El hombre verde, representando al bosque, y la reina de mayo

Al otro día todos se reúnen alrededor del Palo de Mayo, que representa al Joven Dios, al fertilizador espíritu del verano y al Árbol del Mundo y de la Vida. Es también el tirso, el príapo, falo orgulloso y enhiesto, el fuerte cayado de Herne el Cazador, y el cetro del rey divino. En su forma física, el tronco se ha traído del bosque y despojado de su corteza. En su punta se forma una esfera adornada con plantas y ramas verdes, flores y listones. Es entonces llevado por todo el pueblo por los jóvenes y las muchachas, con sus coronas de flores de espino, para finalmente clavarlo en un llano e iniciar la otra parte del rito: la danza a su alrededor. Los listones atados en su punta y asidos por los danzantes los unen a este Axis Mundi y al girar forman un cono de poder que lo hace el centro de la Rueda y, por ese día, se detiene el tiempo.

Pieter Breugel el joven, Baile alrededor del Palo de Mayo, 1625-30

En Alemania, jóvenes solteros cortan un abeto la noche de la víspera, le quitan las ramas, lo decoran y colocan en la plaza del pueblo, donde lo velan hasta el momento de la danza. En España lo coronan con una efigie masculina que es posteriormente quemada.

La Reina de Mayo es la personificación de la primavera. Coronada con flores frescas, lleva a su gente al Maypole o Palo de Mayo. Una doncella representa la fructífera generosidad del próximo año, en el momento en que la primavera estalla en todo su esplendor. Ella es seleccionada entre todas las muchachas para representar a la Diosa y encabeza el desfile por el poblado rumbo al Palo de Mayo, hasta que los puritanos pusieron fin a este rito pagano.

De hecho, los puritanos reaccionaron con pío horror a todos los ritos de mayo, e incluso volvieron ilegales los palos de mayo en 1644. Por supuesto que intentaron especialmente suprimir las bodas del bosque. Uno de ellos escribió: los hombres comúnmente corren hacia los bosques en la noche, zalameros entre doncellas, y he escuchado que de diez doncellas que fueron en Mayo, nueve regresaron con niño. Y otro se quejaba de que de todas las niñas que se internaban en el bosque, ninguna regresaba virgen. (¿Sería por esto que se escribieron luego tantos cuentos de bosques tenebrosos y lobos hambrientos?).

Mucho después de que la forma cristiana del matrimonio, con esa insistencia en la monogamia sexual, remplazara a la antigua forma pagana de unión, las reglas de estricta fidelidad eran siempre rotas en los ritos de Mayo, ya que, como todas estas fiestas sagradas, tardaron mucho tiempo en disminuirlas, que nunca acabarlas, a pesar de que gente como San Agustín y otros padres de la Iglesia abominaron de Flora y su festival romano, llamándolo orgía licenciosa de danzas desnudas y conductas promiscuas.

Ahora bien, en Alemania la noche del 30 de abril es la Walpurgisnacht o Noche de las Brujas. Es la última noche del año oscuro, antes del inicio real de la cálida primavera. Según varias fuentes, Walburga es la diosa teutona que guarda a los héroes muertos que duermen y alberga además las hazañas que aún no dan fruto. En este sentido, es la forma oscura de Freya: Madre Hulda, o Hel. Esta es también la noche en que la celta Cailleach Beara, que es el aspecto de anciana de Brigit, se convierte en piedra y no regresa hasta Samhain.

Albert Zimmermann, Walpurgisnacht, ilustración para el Fausto de Goethe

La batalla entre Sir Gawain y el Caballero verde por la diosa Creiddylad es una versión de la lucha cíclica entre el Rey del Roble y el Rey del Acebo por el dominio del año. Esta vez es la luz, el Roble, el que permanece. Una vez más esta celebración es el reconocimiento de que dependemos de algo totalmente fuera de nuestro control: los caprichos de la tierra, el aire, el agua y el fuego sobre nuestra vida.

Es Beltaine y la Señora abraza un aspecto etéreo de sí misma. Como vive su eterno ciclo de nacimiento y muerte, reconoce en cada vuelta la Gran Verdad: que todo debe de pasar o sucederse. Ha sido una doncella danzando ligera sobre la tierra y entiende que con el abrazo de su amante comienza un nuevo ciclo. Sus memorias de Anciana le susurran los secretos de la concepción, el nacimiento y la muerte, y la Madre que está por ser le habla de responsabilidad. Pero es momento de ignorar esos murmullos, persistentes como son. Hoy es para celebrar su materialidad y la unión íntima con su amante. Él, que desde hoy hasta Lammas, o el 2 de Agosto, es símbolo de la fuerza y fragilidad de nuestra existencia, permanece como Rey del Bosque, ha crecido y se regocija en la unión y el sentido que le da el saber que juntos son más grandes de lo que son individualmente.

Margaret Macdonald, The May Queen, 1900,

Estamos en el tiempo que llama a sumergirse totalmente en el acto de vivir. Es el momento del abrazo. La Creación surge de la unión de las energías. Y son las bendiciones de la Doncella que extiende sus brazos y del Astado que ha aprendido la belleza y el valor del abrazo.

Te has convertido en Árbol Florido:
Abres tus ramas y te doblegas:
Te has presentado ante el Dador de la Vida:
En su presencia abres tus ramas:
Nosotros somos variadas flores.

Nezahualcoyotl
Versión de Ángel M. Garibay

©Elizabeth Ross
Este texto fue primeramente publicado con el título Mayo es Baltane en el suplemento ACENTO de La Voz de Michoacán el 8 de mayo del 2002.


Sobre el Equinoccio de Primavera

Ostara

La Muerte se sumerge en el agua,
La Primavera viene a visitarnos.
Con huevos que son rojos,
Con panes amarillos,
Sacamos a la Muerte de este pueblo.

Canto de Bohemia para recibir la Primavera.

Nombrado en honor de Marte, que además de ser el dios de la guerra es el protector de la familia y el campo, Marzo era el primer mes del año romano en el calendario pre-juliano, y es el tiempo en que la naturaleza regresa a la vida después del invierno. Como a lo largo de todo el año en los tiempos antiguos, había continuas celebraciones sagradas: en la luna llena los Idus de Marzo celebraban a la diosa como Anna Perenna, la del Tiempo Inagotable, con una fiesta a campo abierto, donde se bebían tantas copas de vino como años se deseaba vivir y se llamaba Fortunata o Fortunatus al vecino, como saludo. Del 19 al 24 el Quinquatrus precedía al festival del equinoccio de primavera, que caía el día 25, donde se honraba tanto a Marte como a Minerva, bajo cuya protección estaba todo el mes.

Minerva

Siendo Marte un dios originalmente de la vegetación y Minerva patrona de las artes y oficios (Invoquen a Pallas, niños y tiernas niñas, instaba Ovidio, que quien goce de sus favores será hábil, ya que Ella es la Diosa de los Mil Trabajos), puede suponerse que era una celebración de nuevos principios, aunque en tiempos del imperio inauguraban la temporada de las campañas militares. El 21 estaba consagrado a Artemisa Elaphebolos, la Diana cazadora de venados, a quien le ofrecían pasteles en forma de ciervo, hechos de harina, miel y ajonjolí. Tantas celebraciones en el marzo romano son solo una muestra de la carga de vida que la primavera trae a la conciencia de la humanidad.

El sol hace 2000 años llegaba a la constelación de Aries en su aparente camino por los cielos, por lo que el equinoccio es conocido como Primer punto de Aries, aunque por la procesión natural de los equinoccios ahora se ha movido a Piscis. Es por esto que tradicionalmente el 21 de marzo –inicio de Aries- se sigue tomando como fecha del inicio de la primavera para el hemisferio norte. Pero fuera de exactitudes astronómicas, el equinoccio de primavera (o equinoccio vernal, Lady Day o Día de la Señora, Alban Eiler para los druidas), es uno de los dos días del año en que el día y la noche están en balance perfecto, una especie de frontera entre la oscuridad y el frío y el calor y la luz, cuyo poder va en ascenso. Innumerables mitos y leyendas se asocian a este día, que está lleno de simbolismos. Es obvio y real el tema del renacimiento, ya que comienzan los ritos animales de fertilidad e innumerables flores cubren árboles, jardines, campos. La aún promesa de crecimiento en Imbolc ahora se cumple cabal. La Rueda del Año da un giro más.

El rey del roble enfrenta al rey del acebo

El dios de la luz vence a su gemelo dios de la oscuridad. Según la versión de Mike Nichols del Mabinogion, libro donde se encuentra la mitología gaélica celta, Llew, dios del sol restaurado/renacido en Yule, vence a Goronwy con su lanza de luz, al ser ya lo suficientemente fuerte para vencer a su gemelo rival y unirse con su amante y madre. Y la Gran Diosa Madre, que ha regresado a su aspecto de Virgen en Imbolc, da la bienvenida al abrazo del joven dios y concibe un hijo. Este niño nacerá después de nueve meses, en el siguiente Solsticio de invierno, para que así se cierre una vez más el ciclo. Llew y Goronwy, el Rey del Roble y el del Acebo, el Año Creciente y el Año Menguante, la rueda que gira y gira…

Para las religiones paganas, o basadas en el conocimiento de la Tierra, tanto las celebraciones solares de la Rueda, o sabbats, como las lunas llenas, o esbats, están relacionadas con el ciclo sagrado. Los romanos Idus de marzo, que este año cayeron el 15, con la luna en virgo, son, para las culturas del norte, celebración de Eostara, diosa teuton-sajona, considerada la versión norteña de Astarté. Eostara, Ostara, Eostra, Austra, es una diosa lunar de la fertilidad y de la primavera. Su nombre significa movimiento hacia el sol naciente y del él se derivan la palabra Este y otras relacionadas directamente con lo femenino, como estrógeno, e incluso Easter, palabra inglesa para designar la Pascua. El monje benedictino Bede (672-735) escribió en su De Temporum Rationale una crónica de los orígenes de la Pascua, que relaciona con Ostara y su fiesta.

Para la Iglesia Católica, entonces, hay dos celebraciones alrededor del equinoccio: uno, en el viejo calendario litúrgico fijo, la Fiesta de la Anunciación el 25 de Marzo, que es cuando el arcángel Gabriel anuncia a María su embarazo. La Iglesia necesitaba que la Virgen María concibiera a Jesús nueve meses antes de su nacimiento, cuando por fin decidió que éste se celebraría en el solsticio de invierno, o Navidad en el calendario fijo. Por supuesto que esta imagen coincide con la Diosa pagana concibiendo al Sol que nacerá en Yule. En un sentido mítico, la pareja divina se ama desde Imbolc, cuando el joven sol alcanza la pubertad, mas como la joven diosa acaba de ser madre en el solsticio y probablemente amamanta a su pequeño hijo, la concepción se ha retardado naturalmente unas seis semanas y, aunque se halla unido al Astado antes, no quedará embarazada hasta ahora.

El otro suceso Cristiano es la Semana Santa y la Pascua, que finalmente también celebra la victoria de Jesús como dios de la luz sobre la oscuridad, o sea la muerte. Si Easter viene de Ostara, ésta se celebra en la luna llena más cercana al equinoccio y, como la Iglesia no celebra las lunas aunque calcule sus fiestas en base a ellas, la Semana Santa siempre será el primer domingo después del plenilunio que sigue al equinoccio.

Luna llena de marzo 2022

Es curioso como la anunciación del nacimiento de Cristo y su muerte y resurrección están tan cercanas. Y así como Cristo desciende al reino de los muertos por tres días –de su muerte en la cruz el Viernes santo al Domingo de Resurrección- la mayoría de las religiones paganas hablan del descenso de la Diosa al inframundo, también por un período de tres días. Y es que hay que hacer notar que hablamos del aspecto lunar de la Diosa, por lo que la razón de esto es obvia: la luna al menguar pasa tres días en la oscuridad, tal cual la Diosa, Innana, Astarté, Deméter, Kore, una vez pasó tres noches en el reino de los Muertos. En estos tiempos en que si acaso nuestro calendario marca las lunaciones, creemos que la Luna Nueva, que más bien sería Luna Negra, ya que se muestra invisible, dura solo un día. Olvidamos, o simplemente no lo notamos, que en verdad la luna se oculta a nuestros ojos tanto el día anterior como el posterior al marcado en el calendario, cosa que por supuesto no pasaba inadvertida en tiempos pasados. Y como esta temporada es una victoria de la vida sobre la muerte, el descenso y el regreso de los reinos ctónicos es celebrado tanto en la Diosa, la Naturaleza misma, como en Cristo como el héroe solar en su pasaje por el Inframundo, y Arturo, Gwydion, Quetzalcóatl e Ixbalanqué, que traen dones de vida desde la Tierra de los Muertos.

Arriba en el cielo azul, bajo la Vía Láctea,
Viaja una barca sin vela, sin remeros, dicen.
Blanca es la barca, y su único tripulante, un blanco conejo.
Hacia el Oeste van, silenciosos en la noche.

Canción coreana

Si hablamos de Luna y de Pascua, de Ostara y de Primavera, forzosamente caemos en el conejo blanco. A mí siempre me pareció un tanto absurdo, dada mi ignorancia, que un conejo escondiera huevos decorados por los jardines. Es una costumbre que se impone cada vez más y de la cual desconocemos su origen. Hasta ahora. Pero es cosa de ocuparse en atar cabos y de tejer los hilos que surgen de todas las culturas.

El conejo y la liebre son animales totémicos relacionados con la luna. Es el conejo blanco el que lleva a Alicia a sus alucinadas aventuras en las profundidades de la tierra y la Liebre de Marzo quien casi la vuelve loca junto con el Sombrerero que ya lo estaba. Como la liebre duerme con los ojos abiertos, los romanos decían que era guardiana, al igual que la luna en el cielo. Según algunas creencias europeas, se pueden ver las fases de la luna en sus ojos. Los japoneses se refieren al Conejo en la Luna que barre su superficie con colas de caballo y hace harina de arroz. La palabra mochi es a la vez luna llena y harina de arroz. En sánscrito, cacadharas significa luna y lo que lleva la liebre y la diosa maya Ixchel pare a un conejo según se puede ver en algunas estelas. Los conejos coexisten con la luna como símbolos sagrados de vitalidad, fertilidad y fuerza vital, así como de deseo sexual, o fiebre de primavera. Esta fama se debe a su conducta natural: su gestación dura cerca de un mes y, además, suele ser el primer animal que tiene su primera camada en primavera, y seguirá teniendo cada mes a lo largo del año. El dicho de estar loco como liebre de marzo, atribuido a Erasmo de Rotterdam en el siglo XV, se refiere precisamente a quienes emulan sus vigorosos y fructíferos encuentros sexuales.

Entre los siglos XI y XII, los conejos fueron mal vistos por sus conexiones paganas con la sexualidad, la fertilidad extrema y el símbolo femenino por excelencia: la luna. Existe un texto del siglo XI que nombra como ominosos y causa de espanto al dragón de mar, a un barco Vikingo y a un conejo. En los Cuentos de Canterbury, Chaucer describe a un corrupto monje que paga cualquier cosa por conseguir liebres – o sea mujeres, y éstas –las liebres- se unieron a gatos, perros, sapos, cuervos, murciélagos y búhos como supuestos familiares brujeriles. Pero en el Renacimiento el conejo obtuvo una nueva definición: la de un ser dócil y sumiso. Y curiosamente, simbolizó pureza y control sexual.

Plinio el Viejo declaró que comer carne de conejo aumentaba la propia belleza durante unas semanas y los chinos la consideran esencial para la vitalidad. Existe la leyenda del conejo produce el elixir secreto de

Chang’e

la inmortalidad, del que la diosa Chang’e toma demasiado, lo que hace que se vuelve tan ligera que flota hasta llegar a la luna, donde se queda a vivir. Con todo esto, ya no es extraño que el conejo sea un personaje importante de la celebración primaveral. De hecho, la diosa Ostara tiene su Liebre. Dicen que Ella rescató un pájaro cuyas alas se habían congelado durante el invierno y, para calentarlo, lo convirtió en conejo, acción que dio como resultado un conejo que ponía huevos una vez al año. Y es aquí donde aparecen esos huevos ahora de chocolate, costumbre que en realidad se basa en el mito de Hathor-Astarté, que puso el Huevo Dorado del Sol.

Los persas también comenzaban su año solar en el Equinoccio, y hasta el siglo XVIII intercambiaron huevos pintados representando el renacimiento. Después del invierno, las aves de corral comenzaban a poner huevos otra vez y éstos eran teñidos de rojo sangre. Los huevos de hecho han sido siempre muy populares como amuletos e implementos mágicos. Y al hablar de carne –comestible- y de huevos, volvemos al punto motor de toda festividad: la sobrevivencia. Si la Rueda del Año indica puntos clave del calendario agrícola, esto significa el ciclo alimentario. Hablamos de comida.

Si ahora los que tenemos el lujo de no tener hambre, como diría Sabina, podemos satisfacer nuestra necesidad con una Maruchan o con salmón, comer manzanas en cualquier época del año y no distinguir los huevos frescos en el paquete, ¿podremos imaginar cómo el espectro de las hambrunas podía ser ahuyentado sólo a base de muchísimo trabajo, ayuda divina y sacrificios propiciatorios? La línea entre abundancia y carencia era mucho mas delgada de lo que podemos imaginar y por eso el énfasis en la fertilidad de todos estos rituales: Era cuestión de vida o muerte. Si cabras y vacas no se embarazaban, no habría leche para Imbolc. Y las gallinas, viviendo una vida natural, no pondrán en Yule, cuando los días son tan cortos, sino que comenzarán de nuevo para fines de febrero o marzo. Para Primavera la producción de huevo está en su apogeo. Así que los huevos de pascua son más que un símbolo de nueva vida, son una realidad de la siguiente etapa de la sobrevivencia. Esos huevos fueron un regalo para nuestros antepasados, después del rudo invierno en que las provisiones llegaron a terminarse, y sus yemas doradas parecieran promesas del sol que vuelve.

Little darling, l feel that ice is slowly melting
Little darling, it seems like years since it’s been here
Here comes the sun…

George Harrison

DR Elizabeth Ross
Este texto fue primeramente publicado con el título 21 de marzo en el suplemento ACENTO de La Voz de Michoacán el 20 de marzo del 2002. Hace precisamente 20 años.

Arte y pandemia en China…y otras pandemias

El año pasado me contactó una reconocida investigadora y traductora, quien forma parte del programa de estudios de Asia y África perteneciente a la UNAM, y con quien he coincidido en diversas actividades muy amistosamente, para invitarme a participar en el diplomado de dicho programa este 8 de marzo. Me pidió específicamente hablar sobre el arte de las chinas, pero extenderlo hacia lo que habían producido durante el punto más álgido de la pandemia y el encierro. Por supuesto que acepté. Aclaró que habría pago, lo que es de suponer y de justicia.

He participado anteriormente en un par de actividades de la UNAM, lo que hizo que tuviera que afiliarme como proveedora, por lo que al parecer los trámites se simplificarían también esta vez.

Obra de Geng Yini

Preparé una presentación especial, contacté e investigué a varias artistas que no estaban incluidas en mis charlas, y estoy preparada para una buena ponencia sobre un tema que usualmente a la academia no interesa. Es por esto que me importa abrir el campo de conocimiento sobre el hacer y el pensamiento de las artistas y, en este caso, también la visión sobre China, más allá de políticas y mercados, de tradiciones y cultura ancestral.

Además, me encantaba compartir la sesión con la Dra. Flora Botton, quien es de las pocas investigadoras sobre la historia de las mujeres en China y que pertenece al Colegio de México. Ella daría el contexto histórico, político y social y yo arrancaría con las artistas contemporáneas.

Todo bien hasta que llegaron «las políticas de pago» una semana antes del evento, que me tienen asombrada e indignada. Sobre todo porque he sido retribuida más dignamente por la misma UNAM. Así que, como ponente ya sea interna o externa, se puede solicitar pago en dinero (si llegaras a tener más de 26 oyentes, 605 pesos la hora), en especie (tal vez en 4 meses llegue una tarjeta de regalo de Gandhi que alcanzará para un libro, si acaso), o un pago simbólico, que es inaudito y el que, seguro, todo mundo va a querer: un termo y una libreta con su logotipo, para que la humillación vaya siempre contigo.

Sé que no es responsabilidad de quien me invitó en absoluto, sino de la administración de ese programa específico, pero esta situación toca una herida abierta, no solo mía, sino de quienes nos dedicamos al arte, la investigación, la creación de pensamiento y conocimiento: la precariedad producto del desdén por el trabajo ajeno. Trabajo que sirve al sistema. A SU sistema. Un sistema plenamente patriarcal.

Y claro que el desdén es más profundo si no tienes «credenciales» académicas (le ponemos «sin estudios»), si no te ubicas en esa cima desde donde el resto del mundo es, si acaso, objeto de estudio para un paper y puntos para el SNI. Cuestión de clases, jerarquías. Vaya que tengo experiencia con eso, precisamente en la UNAM. (Oh? Alma Pater!)

Haré pues la ponencia, Macorina, pero bajo protesta y denunciando, seguro sin consecuencias, una práctica generalizada, no por eso menos indigna y patriarcal: explotar el conocimiento y el trabajo en beneficio de las instituciones y/o de quienes las encabezan. En este caso, el programa y su diplomado (nada barato por cierto).

Y el 8 de marzo.

No estaría de más leer a la inmensa Francesca Gargallo. Este artículo, por ejemplo.

Obra de Peng Wei

P.D. ¡Más de 50 participantes y no soy la única indignada! Y sé que el programa quiere abarcar estudios sobre feminismo. Deberían de comenzar revisando el tratamiento que le dan a las personas, especialmente a las mujeres que les aportan su trabajo y conocimientos.

Testimonio

Francesca

La última vez que nos vimos fue el día en que murió mi mamá. Se enteró de que necesitaba una botella aspersora, cogió su bicicleta y no cejó hasta encontrarla, cosa nada fácil porque estaba todo cerrado por la larga cuarentena. Tengo clara la imagen de ella llegando en la bici y yo en la esquina de mi casa: esto fue el 12 de julio 2020. Su amoroso acompañamiento ese día fue invaluable y una muestra de su amplísimo corazón. Durante todo ese día fue ella, estuvo ella, me acompañó ella.

Fran es una mujer feliz. Sabe que la vida se transforma con amor y lucha, con una mirada abierta que sabe reconocer los signos. Fran brillantísima, generosa, desbordante de energía creadora. Sus novelas, su poesía, sus análisis críticos, su darle voz alta a NuestrAmérica y golpes al patriarcado. Fran es una mujer muy clara de lo que eso significa, SER mujer.

Y hablo en presente, porque Francesca Gargallo Celentani siempre será y estará en nuestro presente. Y mi amor total a Helena y a Gaba.

El que haya escrito sobre mi obra ha sido un inmenso regalo, porque su visión traspasa y su palabra es caudal agudo. Aquí el texto en la revista Blanco Móvil.

A crack in my heart





En el proyecto de Rafael (of all names) Lozano-Hemmer, un homenaje a mi madrebohemia, mi Ita.

https://memorialcovid-lozano-hemmer.web.app/

En gallego

Siempre es sorprendente y enriquecedor que alguien tome en cuenta tu obra y escriba sobre ella. Y en especial alguien como Luz Darriba, artista uruguaya-gallega que vive, hace arte, escribe y lucha por las mujeres, artistas y no, en Lugo, Galicia.

Siempre consideré desafortunado vivir en Galicia y no conocerla, porque cuando vi su Patchwork, proyecto colaborativo en la Praza do Obradoiro enfrente de la catedral de Santiago de Compostela, me enamoré de su obra.

Patchwork

Patchwork es una instalación de ocho mil metros cuadrados de tela realizada para el 25 de noviembre en 2004. Miles de mujeres participaron durante dos días en la realización de una alfombra gigante. Impresionante, ¿cierto?

Ya fue muy después, cuando volví a México, que me contacté con ella. Desde entonces hemos conocido y reconocido nuestro trabajo bajo la misma intención. Yo lo presento en mi curso de arte y feminismo y ella me sorprende haciendo un breve análisis de mi obra en un ensayo sobre varias artistas cuyo trabajo considera relevante, y, me dice, solo habla de dos mexicanas, Mónica Mayer y yo. Wow.

Su ensayo, con el título A transcendencia do efímero na arte, forma parte de un libro que, gracias a la pandemia, tardó en publicarse, por lo que ella me envió un fragmento del texto. El libro ahora está recién salido de la imprenta.

Dice que para ella «todo es obra», y entendemos que habla de la concepción de la idea, la búsqueda de materiales, la participación colectiva, la repercusión social y mediática y el resultado en sí mismo de cada uno de sus proyectos. Y por supuesto todo este proceso se enmarca dentro de un eje transversal que es el feminismo. La obra de Elizabeth Ross es muy profusa y prolongada en el tiempo; está marcada con muestras, proyectos, intervenciones y creaciones videográficas en un contexto internacional. También es ampliamente comentada y valorada por los teóricos y críticos del arte y ha recibido un reconocimiento considerable.

Ella es muy consciente de que el cambio únicamente puede hacerse en comunidad, y afirma, y me adhiero:

No concibo el yo sin el nosotras

El libro es RELATORIOS DAS XORNADAS 2018 e 2019. Biblioteca Chairega. Editado por el INSTITUTO DE ESTUDIOS CHAIREGOS, el CONSELLO DA CULTURA GALEGA y la Diputación Provincial de Lugo. Su ensayo, A transcendencia do efímero na arte, abarca de la página 115 a la 156. «Tú estás en las páginas. 133 y 134, inmediatamente después de Mónica Mayer. Todo el libro está en galego».

¡Maravilla!

Cuello de cisne, germinar sin fin

Una gozada ser una humilde partícipe en esta magnífica exposición del artista andaluz Isidro López-Aparicio en el Museo Lázaro Galdiano en Madrid. Porque aunque es una individual, abrió un espacio participativo que dialoga con algunas de las piezas dentro del acervo del museo y que tituló Migraciones Pedagógicas, y al que invitó a artistas de distintas partes del mundo, todas mujeres.

Me tocó trabajar sobre una pintura del SXIX, Cisne muerto sobre alfombra. Yo utilicé la última hoja de papel Tang-Ming, el que utilicé para las piezas que están en japón, para hacer brotar la vida de ese cuello, y seguir germinando sin fin. El título lo tomé del poema de Miguel Hernández ¿Recuerdas aquél Cuello?

La pieza de Gao Yuan junto con una Virgen madre sobre luna creciente de bronce a mi izquierda

Entonces es un honor compartir vitrina junto a la fotógrafa Gao Yuan (de quien soy fan desde hace mucho), la artista palestina Suha Shoman (sigan el QR para ver su video), la grafitera afgana Samshia Hassani, la italiana Emilia Telesse, la artista colombiana y Luz Ángela Lizarazu, y de España la gran Núria Güell y Lara Almarcegui.

Aquí la vitrina con las piezas dispuestas, donde se puede ver en la parte inferior izquierda los sobres en que se enviaron las obras a Madrid.

Suha Shoman dialoga con la naturaleza muerta con fotos y, principalmente, con un video que habla de los limoneros, los naranjos y otros cítricos que sembró su abuelo en Gaza, y cómo la ocupación israelí destruyó todo convirtiéndolo en desierto. Pueden acompañarla siguiendo este QR.

Y sí, una gozada exponer en Madrid, a donde quiero volver en un futuro no lejano. Y pienso que no fue fácil establecer una relación con esa pintura, con ese pájaro que extendía su largo e inerte cuello sobre una alfombra informe. Y pienso también que el año comenzó con varios retos como este, o como el trabajar con recortes de billetes para una próxima exposición del Banco de México de la que hablaré en otro post. Por lo pronto, si están por Madrid, y hasta el 24 de abril, visiten la exposición de Isidro, ¡Germinar Sin Fin!

VIDA CONTENIDA

Hoy hago formal inicio de un proyecto que se fue gestando desde la Ciudad de México, pero que dadas las condiciones de contaminación ambiental fue la frustración la que detuvo el proceso. Ahora en Cuernavaca se dan las condiciones para que sea un proyecto exitoso.

Y es que cada vez me es más difícil estar conectada al mundo virtual. Mi cuerpo me lo reclama. Me hace valorar la realidad en que nos sumergimos, de los NFTs a Netflix a las redes al photoshop y solo veo/siento/percibo un sin sentido. La vida sin sentido.

Y en efecto, sé muy bien que el sentido que tiene la vida es mantenerse, reproducirse, vivir. Y esto lo saben sin saberlo todos los organismos vivientes: nace-crece-reprodúcete-bye, y la rueda seguirá girando hasta topar con pared. Pero para una, que tiene la mala costumbre de pensar, analizar, reconocer las pautas y los códigos, para mí, pues, la realidad virtual es una rueda que nos va cercando cada vez más apretadamente y nos hace creer que el sentido es estar en esa conexión eterna que limita cada vez más la visión del mundo, a pesar de los beneficios.

Yo puedo cada vez menos. Necesito mover las manos de otra manera que no sea sobre el teclado o acariciando el maus. Y es entonces que vuelvo al barro, al pincel, a la tierra negra y de hoja. No solo a observar el ciclo de verde vida, sino ser partícipe de ello. De conectarme de otra manera a organismos vivos, que responden a las acciones de estas manos. Amor y paciencia.

Y así, la vida contenida en un metro cuadrado y medio, establece un sentido real a mi percepción del mundo. Las montañas a lo lejos, metafóricas, internas, se resuelven en plántulas, corolas, raíces, androceos y gineceos. Plantas que te escuchan y te alimentan. Que te enseñan lo que es la vida y su sentido.